La agonía de la Loma de Guazumal
Donde mueren los ríos: La agonía de la Loma de Guazumal
Hoy el camino me llevó a la Loma de Guazumal, un punto crítico donde nacen los ríos Guazumal y Biojó. Están ahí, casi abrazados uno al otro, pero lo que encontré no es el paraíso que muchos imaginan. Es un recordatorio de lo que pasa cuando priorizamos el ganado sobre el agua.
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| una vista de santiago desde la loma de guazumal |
El monte "pelado": Vacas vs. Agua
Es doloroso ver cómo la montaña ha sido despojada de su piel. Grandes extensiones de bosque han sido taladas por completo para criar vacas. Lo que antes era un refugio de biodiversidad, hoy es una "peladera" de monte que está matando nuestras fuentes hídricas.
Recuerdo historias de cuando los niños de Guazumal bajaban a estos ríos a buscar agua con facilidad. Hoy, la realidad es otra: el agua se soterra. Al no haber vegetación que mantenga la humedad y proteja el suelo, el líquido se filtra por debajo de la tierra, dejando cauces que parecen cicatrices secas.
La magia del río se está perdiendo: Hay tramos que aún conservan su bosque gracias a personas responsables, pero otros están siendo devorados como si no hubiera un mañana.
Naciente del rio Guazumal
El peligro de una lluvia traicionera
Mientras grababa, el cielo empezó a cerrarse. Muchos ven la lluvia como una bendición, pero en una montaña deforestada, una pequeña nube puede ser una sentencia de muerte río abajo.
¿Por qué sucede esto?
Falta de soporte: Sin árboles, la tierra no tiene agarre.
Sin filtración: Las hojas secas que antes servían de colchón para absorber el agua han sido quemadas o cortadas.
El efecto torrencial: El agua no se queda en la montaña; baja de golpe, sucia y negra, creando crecidas repentinas que nadie puede predecir.
La crisis de lo público
Me encontré con un panorama triste: afluentes sucios y descuidados. Aquí es donde surge mi mayor conflicto como activista. A mí no me gusta lo privado, pero la realidad nos está dejando sin opciones. El espacio público, el que nos pertenece a todos, nadie lo limpia y quien lo disfruta no lo cuida.
Es un ciclo destructivo: pelamos el monte, ensuciamos el agua y luego nos quejamos cuando no queda nada.
¡Ya tenemos casa propia!
Como les mencioné en el video, ya contamos con nuestro dominio oficial. Los invito a visitar
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